Memorias de una Ostra

Publicado en General el 29 de Agosto, 2006, 13:52 por LeoLabbo

Cierta mañana soleada de otoño, caminando por una solitaria playa de Quequén, al sur de la Provincia de Buenos Aires, encontré estas páginas de un diario íntimo, olvidado junto a unas sandalias a la orilla del mar, el resto de las páginas simplemente no estaban, sabrá el destino por qué...

Yo humildemente te pido, querido amigo, que al ver una gaviota volando libremente por el cielo azul, recuerdes el impagable valor de la libertad interior, y que la saludes con dulzura y respeto, quien sabe... tal vez sea ella... la ostra.

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Capitulo 3º

Huellas

Me gusta caminar por la arena, a orillas del mar, cuando no hay nadie, de mañana temprano, muy temprano.  Es en esos momentos en los que veo el efecto del tiempo, el bálsamo mágico del paso constante y sereno del tiempo.

Una mañana despejada, muy azul, calma, descubrí huellas de cuatriciclos que habían herido heréticamente la llanura húmeda que besa el mar, había sido la tarde anterior, circulos, giros, huellas muy profundas y desprolijas, hechas con toda la soberbia de quien se para por encima de los demás. Habían violentado la serenidad del paisaje.

Durante esa noche y la madrugada llovió, suavemente en un principio, luego torrencialmente, y viento, mucho viento, el mar revuelto, ¿enfurecido tal vez  por aquel sacrilegio?  La tormenta duró varios días, luego el clima fue recomponiendose paulatinamente.  Luego de un tiempo, volví allí, todo desapareció, las nubes, el viento, la lluvia, se esfumó la bravura del mar y tambien las horribles huellas, el paso del tiempo, las caricias del mar, el soplo del aire borraron tanto martirio.

Desde aquel día, suelo ir a caminar con mayor frecuencia por la orilla, pero ahora, a diferencia de antes, me descalzo y dejo que las olas me mojen los pies, respiro profundamente intentando que el viento inunde mi interior, y asi, mirando al horizonte me quedo largo rato…

…tal vez el viento, el mar y el paso del tiempo se lleven también algunas de las huellas que llevo adentro.